15 años no caben en un sello
Este año en «yo comunico» estamos de celebración. Cumplimos 15 años. Y como buenos comunicadores, hemos querido crear un símbolo que nos acompañe durante los próximos meses: un sello conmemorativo que encapsula nuestra trayectoria, desde 2011 hasta 2026. Sin embargo, en el proceso de diseñarlo, nos dimos cuenta de una verdad fundamental: 15 años de historia, de retos y de personas, simplemente no caben en un sello.
Este emblema no es un resumen, es una marca en el camino. Una pausa para mirar atrás con orgullo y, sobre todo, para dar las gracias.
Decisiones difíciles en tiempos de crisis
Nuestra historia no empezó en un momento fácil. En 2011, con la resaca de una crisis económica que había sacudido los cimientos de nuestro país, tomar la decisión de dejar un puesto estable para emprender parecía una locura. Pero había una necesidad latente: las empresas debían empezar a estar en redes sociales, y nosotros fuimos de las primeras agencias en Mallorca en ofrecer ese servicio, combinando desde el primer día el marketing online con el tradicional. Esa visión, esa valentía inicial, fue la primera piedra de todo lo que hemos construido.
Diez oficinas, un equipo y un hogar
El camino hasta hoy ha sido un viaje, en el sentido más literal de la palabra. Hemos pasado por más de diez oficinas. Desde una incubadora en el Parc Bit, pasando por espacios de coworking, oficinas temporales en casas de familiares y hasta en las instalaciones de empresas amigas. Cada mudanza no era un paso atrás, sino una decisión consciente: siempre hemos preferido invertir en talento y en equipo antes que en mesas y sillas. Este viaje nómada nos enseñó a ser flexibles, a adaptarnos y a entender que la verdadera sede de una agencia es su gente. Hoy, celebramos estos 15 años en nuestro hogar definitivo, la Bodega de Ideas, un espacio que representa la madurez y la consolidación de nuestro proyecto.
Clientes: el motor de nuestra historia
Una agencia no es nada sin sus clientes, y en estos 15 años hemos tenido la suerte de contar con compañeros de viaje excepcionales.
•Los que confiaron desde el primer día: Aquellos que apostaron por nosotros cuando solo éramos una idea, un proyecto incipiente. Su confianza fue el combustible que nos permitió arrancar.
•Los que nos impulsaron a crecer: Tuvimos clientes exigentes, de esos que te obligan a superarte, a «hacerte valer». Gracias a ellos aprendimos a ser mejores, a defender nuestro trabajo y a crecer no solo en facturación, sino en carácter.
•Los que siguen aquí: Y luego están los que han superado con nosotros una pandemia. En 2020, cuando el mundo se paró y el que iba a ser nuestro mejor año se convirtió en el más duro, tomamos la decisión de reducir nuestras tarifas a la mitad. Fue un gesto de empatía, de entender que estábamos juntos en esto. Hoy, la mayoría de esos clientes siguen a nuestro lado. Esa lealtad es nuestro mayor éxito.
Nuevo sello, misma determinación
Por todo esto, nuestro sello del 15 aniversario es mucho más que un logo bonito. Es un símbolo de resiliencia, de adaptación y de gratitud. Representa 15 años de una determinación que sigue intacta.
Gracias a cada persona, a cada cliente y a cada colaborador que ha formado parte de esta increíble historia.
A por los próximos 15. ❤️
